El tiempo pasa, los segundos se tornan minutos, los minutos horas, las horas días... y así en un incansable y frenético caminar avanza nuestra vida... ¿Cuando acaba el ahora y empieza el antes? ¿Cuando empieza el luego? Es difícil de definir un punto de inflexión para saber cuando estamos anclados al pasado, cuando vivimos añorando un futuro que tal vez llegue y cuando vivimos el ahora, el hoy, el día a día... La vida es rara con sus idas y venidas, con sus saltos adelante y atrás, ya que cuando nos queremos dar cuenta de que algo es realmente intenso, cuando algo realmente nos llena, cuando nos sentimos plenos... todo se ha convertido ya en un recuerdo... quizás en uno intenso, si, pero no deja de pertenecer al pasado. No queda tiempo para el presente. El hoy, el ahora, el momento es efímero, tan pronto está, como tan pronto se ha ido,... esfumado, y pasado a nuestra memoria para convertirse en otro más, en otro recuerdo... por eso, amigo, se fiel al momento... ama con todo tu ser, siente la felicidad de cada momento, disfruta cada persona que hay en tu vida, se libre, corre, diviértete, vive, elimina los malos momentos de tú mente (al final no te servirán para nada), llena tu corazón de buenas acciones, de deseos, de ilusiones... por que quizás, cuando quieras empezar a vivir el momento sea demasiado tarde,... el tiempo no será un aliado eterno; el pasado cada vez ocupa más espacio, y cada momento por vivir se hace más corto... el futuro no perdona... tarde o temprano a todos nos llega nuestro fin, y el futuro y el momento dejan de existir, sólo nos queda el pasado... un pasado inalterable y eterno, un pasado que recordarás durante toda la eternidad, por eso, amigo, no dejes para mañana lo que puedas vivir hoy.
